lunes, 31 de octubre de 2016

Relato "La Señora de las Marionetas"




Era una tarde lluviosa en Ark Town y Lucy no estaba de muy buen humor, ya que estaba calada hasta los huesos. El camino de vuelta del colegio a casa nunca se le había hecho tan largo. No sentía las manos del frío, su abrigo en teoría impermeable había cedido al incesante golpeteo de la lluvia, y sus pies chapoteaban en el interior de sus zapatos.
Le dio una patada a una lata de Coca-Cola, que desapareció por un callejón a su izquierda. Lucy levantó la cabeza y miró el callejón con detenimiento. ¿Había estado siempre ahí? Nunca lo había visto. Giró la vista a la calle donde se encontraba. Todavía quedaba mucho que andar para llegar al siguiente cruce y girar a la izquierda en dirección a su casa. Con un poco de suerte la callejuela tendría una salida al otro lado y se ahorraría todo ese camino.
Sin nada que perder, se adentró en ella. Los muros grises a los lados estaban cubiertos de hiedra y musgo. En el pavimento había porquería de todo tipo y cubos de basura a los lados, a rebosar de desperdicios. Lucy se tapó la nariz y la boca; aquello apestaba. No tardó en preguntarse si el atajo merecía la pena.
—Más te vale tener una salida al otro lado —amenazó al callejón con un gruñido.
Entonces algo llamó su atención. Tras girar la calle ligeramente a la derecha, vio un cartel de madera sobre un escaparate y una puerta de madera antigua. En el cartel se podía leer: "La Señora de las Marionetas", y debajo: "La mejor tienda de títeres artesanales".
Lucy pegó su rostro al escaparate, observando las bellas muñecas de lana que había expuestas, con hilos en las extremidades. Al fondo de la tienda había marionetas más grandes y de todo tipo: personas con diferentes oficios, caballeros y princesas, dragones, animales de todas las especies...
Lucy miró la hora. Las tres y media. Todavía tenía tiempo para echar un vistazo sin que su madre se preocupase. Y quizá dentro habría calefacción...
Abrió la puerta y unas campanillas anunciaron su llegada. Nadie salió a recibirla. No había ningún encargado en el mostrador. Lucy se encogió de hombros.
Empezó a pasear entre los estantes de marionetas, admirando la belleza de cada una de ellas. Se sentía hechizada por su encanto, casi como si estuvieran vivas.
Llegó hasta unas escaleras en la esquina derecha. Parecía que la tienda tenía otro piso, así que subió por ellas. En la nueva habitación lo primero que vio fue un espejo, donde se encontró cara a cara con ella misma.
Abrigo negro. Pantalones negros. Zapatos negros. Gorro negro. Y un pelo rojo como el fuego enmarcando un rostro de piel clara y helados ojos azules. Lucy sonrió. Ahí estaba ella, la pobre Lucy de padres recién divorciados. La pobre Lucy que vivía en su mundo, aislada del resto. La pobre Lucy que...
Agitó la cabeza. Estaba harta de oír la compasión de los demás. Ella estaba bien... estaría bien. Sólo necesitaba tiempo. Tiempo para... ¿qué?
—¿En qué te has convertido? —le dijo a su reflejo en el espejo—. ¿Dónde está la Lucy de siempre? ¿La sonriente, la que siempre ayudaba a todos? Ahora vives entre lamentos y lágrimas..
Golpeó el espejo con el puño. Una vez.
Otra.
Otra.
Y otra más.
El cristal se resquebrajó. Las esquirlas rasgaron su mano.
—Maldita sea...
Se libró de los trocitos de cristal lo mejor que pudo y miró a su alrededor, buscando una manera de esconder el estropicio. No quería tener que pagarlo...
En aquella habitación había marionetas de tamaño humano. Era impresionante el realismo con el que estaban hechas. Casi podía verlas andando y respirando. Sus ojos miraban al vacío, y todas tenían una mueca de terror en el rostro.
De pronto, un trueno hizo temblar las ventanas. Empezó a llover aún más fuerte en cuestión de segundos. Los rayos rasgaron el cielo. La tormenta empeoraba por momentos.
De ninguna manera iba a volver a casa con esa lluvia. No iba a empaparse ahora que estaba medio seca. Sacó el teléfono y le mandó un mensaje a su madre, explicándole dónde estaba para que la recogiese.
Pronto recibió la respuesta: Sin problema, cariño. Enseguida voy... ¡Besos!
Lucy continuó su paseo entre las marionetas casi humanas. Sus expresiones eran un tanto perturbadoras. Terroríficas, más bien. ¿Por qué eran tan diferentes a las marionetas que había visto abajo?
Se acercó para ver la piel de una mujer anciana. Las arrugas y manchas eran tan reales... ni siquiera podía ver las costuras y el hilo.
Dio un paso atrás, irracionalmente asustada.
—Lucy, ¿eres imbécil? —se dijo.
Entonces sonaron las campanillas en el piso de abajo.
—¿Lucy? —oyó la voz de su madre.
—¡Ya voy!
Empezó a bajar los escalones de dos en dos, ansiosa por volver a su casa, al calor de la chimenea, y librarse de la ropa mojada. Pero cuando llegó al piso de abajo, no había nadie.
—¿Mamá? ¿Dónde estás?
Sacó el móvil para llamarla. Lo mismo no la había oído y había salido afuera... Marcó el número y esperó. Uno, dos, tres pitidos.
Oyó el tono del teléfono de su madre. ¿Dónde diablos estaba?
Siguió el sonido hasta pared cubierta de marionetas ambientadas en el siglo XIX. Venía de detrás de una de ellas. La apartó, confundida.
—¿Ma...?
Un chillido calló sus palabras. Ahí estaba su madre, colgando del techo por hilos negros. Sus ojos mirando al vacío, el rostro congelado en una mueca de terror y marcas de lágrimas en sus mejillas. Sus manos congeladas atrapaban el teléfono, como garras espectrales.
Lucy chilló. Y chilló.
—Pero mira qué tenemos aquí... —dijo una voz a sus espaldas.
Lucy se giró... y todo se volvió negro.




Madelaine no sabía si aquél callejón era el camino correcto, pero sin duda parecía llevarla más rápido a su casa. La basura apestaba, y la hiedra de los muros no ayudaba a crear una mejor imagen.
—La próxima vez voy en el coche de Álex —se dijo, encogiéndose de hombros.
Al internarse un poco en la calle, se topó con una extravagante tienda. Un cartel de madera sobre el escaparate rezaba: "La Señora de los Títeres. La mejor tienda de títeres artesanales".
Madelaine pegó su rostro al cristal, y sus ojos brillaron a ver una preciosa marioneta al fondo de la tienda, tamaño humano. Aunque no le hizo tanta gracia ver su mueca de terror. La miró con detenimiento:
Abrigo negro. Pantalones negros. Zapatos negros. Gorro negro. Y un pelo rojo como el fuego enmarcando un rostro de piel clara y helados ojos azules.
Madelaine entró.
Las campanillas sonaron.
Y una criatura en la trastienda se frotaba las manos, riendo entre dientes.


Booktag Halloween


¡Hola, voladores! Hoy hay doble entrada, porque aparte del relato que ya estaba programado, el blog La Rosa de Papel me ha nominado para hacer este booktag de Halloween (fue una idea original de la iniciativa Bloggeros Soñadores como entrada de octubre.)
Me hace mucha ilusión ya que es el primer booktag (de muchos), y espero que os guste. Así que... ¡allá vamos!


1.- ¿Cuál es tu libro de miedo o suspense favorito?

Bueno, la verdad es que no soy mucho de leer este tipo de literatura, aunque de suspense sí he leído unos cuantos. Me gustó mucho Hyde de David Lozano por las atmósferas oscuras que crea y cómo se comportan los personajes una vez son llevados al límite. Otro libro más de terror que he leído es Vampire Haiku, en el que se relata la vida de un hombre convertido en vampiro por medio de haikus (poemas japoneses), me pareció muy original.








2.- ¿Qué libro te ha dado más miedo o "ñáñaras"?

Bueno, antes de responder, quiero decir que me ha hecho mucha gracia la palabra "ñáñaras" :P ¿Es algo del norte?
Un libro que me dio bastante repelús fue Through Dead Eyes, donde se relata la historia de un chico que encuentra una máscara y a través de ella puede ver lo que vivió la chica que se la ponía hace unos cuantos siglos. Por culpa de esto el pasado y el presente se entremezclan... y ya he dicho suficiente, no me quiero arriesgar a hacer spoiler.



3.- ¿Cuál es tu hechicero o brujo favorito?

Aquí creo que por excelencia serían Harry Potter y Hermione Granger, pero para no dar la misma respuesta siempre, he buscado algunos más de mis libros favoritos.
Tenemos a Muriel de la saga Fablehaven (muy recomendable), una bruja que me dio mucho yuyu desde que apareció. Y de Memorias de Idhún tenemos a Shail, un personaje que me encanta <3.

Muriel en la portada de la edición antigua de Fablehaven


4.- ¿Cuál es tu vampiro favorito?

No me juzguéis, pero he mirado a mi estantería y no hay ningún libro que yo recuerde en el que aparezcan vampiros... Sólo hay uno, pero sería spoiler. Así que os lo dejo en color blanco para aquellos que han leído Fablehaven 2: La ascensión del lucero de la tarde.
Comienzo del spoiler Vanessa la narcoblix, es simplemente genial fin del spoiler.

5.- ¿De qué personaje literario te disfrazarías?

Hay tantos... :( Seguramente de alumno de Hogwarts con el uniforme de Ravenclaw, o de maestro de los portales del libro El Libro de los Portales, de Laura Gallego.





6.- Si hicieras una fiesta con personajes y autores, ¿a quién invitarías?

¡Una pregunta díficil! JK Rowling, Hermione Granger, Harry Potter, Percy Jackson y Annabeth Chase, Rick Riordan, Cuatro, Seis y Siete de Legados de Lorien, Kendra, Seth y Brandon Mull de Fablehaven, John Green, Laura Gallego...

7.- ¿Escritor de miedo o suspense favorito?

Pues me quedo con David Lozano, que se note la marca española :P

8.- Si tuvieras que escoger una criatura mágica oscura, ¿cuál sería?

La banshee sin dudarlo. La mitología celta me encanta y esta criatura es enigmática y terrorífica; creo que daría mucho juego a la hora de escribir sobre ella.



9.- ¿Qué escogerías?

-Ángel o demonio: Ángel.

-Libros de terror (gore) o suspense: Suspense.

-Frankenstein o Drácula: No he leído ninguno, pero tengo el libro de Frankenstein para próximas lecturas y me llama más la atención.

-Asustar o que te asusten: Asustar, hombre

-Halloween o Día de los Muertos: Nunca me he informado sobre el Día de los Muertos, y aunque Halloween no me guste especialmente siempre lo acabo celebrando con mis amigos, así que me quedo con él.



-Nominados-

¡Y todos los que queráis!


Hasta aquí el primer Booktag del blog. Dentro de un rato subiré mi relato "La Señora de las Marionetas" para seguir celebrando Halloween...

¡A volar!




domingo, 30 de octubre de 2016

Relato: "Lady Midnight"




Halloween es la época favorita de Lady Midnight.

No puede evitar esbozar una sonrisa cuando los niños llaman a su puerta, disfrazados de vampiros, hombres lobo y otras criaturas terroríficas. Le encanta verlos así de felices, pidiendo caramelos, una noche de diversión entre los más pequeños.

Son las cinco y media de la tarde. Pronto empezarán a llegar niños a su puerta.

Apenas piensa esto, y alguien toca el timbre. Lady Midnight se levanta con parsimonia y abre la puerta, ya preparada para escuchar la famosa frase: ¿truco o trato?

—¡Qué disfraz tan bonito! —dice al primer niño, vestido de Superman—. ¿Vas a salvar el mundo?

El pequeño sonríe tímidamente y asiente con energía.

—Las chuches están en el salón, ¿queréis pasar y coger las que queráis?

—¡Sí! —gritan todos los niños a coro.

Lady Midnight les deja pasar, feliz de ver la ilusión brillando en sus ojos. Es ése momento de alegría tan pura y sencilla lo que hace que se obligue a sí misma a mover sus artríticas articulaciones cuando acuden a su hogar en busca de dulces.

En el salón los niños se encuentran con muchos cuencos llenos hasta arriba de chucherías. Enseguida empiezan a meter algunas en sus bolsas; primero tímidamente, luego con más rapidez.

—¿Le gusta mi disfraz, señora? —pregunta una niña de cinco años, vestida de princesa.

—¡Es precioso! —sonríe Lady Midnight—. Le viene que ni pintado a una niña tan bonita como tú.

La pequeña suelta un gritito de alegría.

—Muchas gracias, señora —van diciendo uno a uno cuando acaban.

Y, finalmente, todos se van. Sin darse cuenta de que falta uno.

Lady Midnight cierra la puerta y vuelve al salón. Ahí sigue uno de los niños, disfrazado de león.

—Cariño, ¿cómo te llamas? —pregunta con amabilidad.

—Robert —responde el niño, mientras sigue llenando sus bolsillos y bolsas de más y más chucherías.

—Tus amiguitos ya se han ido, ¿no quieres ir con ellos?

—Ahora iré —contestó Robert, sonriendo—. Es que tiene usted muchas, muchas chucherías.

—Para eso es este día, ¿no? —bromea Lady Midnight—. Tenéis que disfrutarlo.

Robert asiente enérgicamente, terminando de llenar una de sus bolsas, que ya está a rebosar.

—Muchas gracias, señora.

—No hay que darlas —contesta Lady Midnight con una sonrisa.

—Creo que mejor me voy ya.

Robert se gira para salir del salón, y Lady Midnight posa una mano en su hombro, sin borrar la sonrisa de su rostro.

—No lo creo.

Rápida como una centella, hunde sus colmillos en el cuello del niño, absorbiendo la sabrosa sangre. El cuerpo de Robert cae al suelo, inerte; los ojos clavados en un cuenco de chucherías.

Lady Midnight sonríe.


Sí, no hay ninguna duda: Halloween es su época favorita.

jueves, 27 de octubre de 2016

Reseña "Otoño en Londres"




Nombre: Otoño en Londres

Autor: Andrea Izquierdo

Editorial: Nocturna

Páginas: 519

Precio: 16.95 euros

Sinopsis:

«El hotel Ellesmere se halla al sur de Hyde Park, en uno de los barrios más elitistas de Londres, hogar del creador de Peter Pan: el célebre South Kensington». Allí va a parar LILY, admitida en la universidad gracias a una beca y atónita por su lujosa residencia. Para MEREDITH, ese ambiente es muy común, al igual que para AVA, más interesada en que sus secretos no salgan a la luz pese a la insistencia de CONNOR, ese chico coreano que siempre acompaña a REX (del que todos hablan debido a su madre) y a MARTHA, la del pelo azul que armó un número cuando se cruzó en una fiesta con TOM; sí, ¡el mismísimo Tom Roy!, amigo de FINN, el pelirrojo aficionado a los videojuegos que siente antipatía por OLIVER... Ese al que Lily preferiría no tener que ver nunca más. Con el inicio del otoño, todos ellos coinciden en el entorno más exclusivo de Londres, donde cuanto más alta es la cima, más riesgo entraña el precipicio.
(Tomada de Amazon)




Otoño en Londres es uno de esos libros que pasa sin pena ni gloria. Lo lees, pasas un buen rato, te enfadas con los personajes o te alegras por ellos, pero cuando acabas no te importa ponerte a leer algo completamente diferente. Antes de continuar, me gustaría decir que quizá esta falta de algo que siento se deba a las críticas que he leído, que lo calificaban de increíble y maravilloso, lo que me generó grandes expectativas.

Desde el principio, la premisa de Otoño en Londres me gustó, dado que he tenido la suerte de estudiar en otro país durante un año y he vivido lo mismo que ellos en cierto modo. Respecto a esto, creo que la sensación de estar en un país extranjero está muy bien conseguida. Podía sentir los nervios de algunos personajes, pero también la seguridad en sí mismos que tenían otros. Y es que éste es otro punto fuerte del libro: los personajes.

Los personajes están presentados desde el principio de una manera clara y precisa, gracias a la cual nos podemos hacer una idea perfecta de cómo son, aunque sin desvelarnos su pasado y sus secretos, algo que nos mantiene en vela durante todo el libro, deseando saber más de ellos. Personalmente los definiría como personajes actuales, ya que hacen referencias a temas de la juventud de hoy en día tales como Youtube, las fiestas, el alcohol, el amor, problemas psicológicos y sexualidades diversas. Esto le aporta una nota de autenticidad, ya que refleja la realidad de muchos en el presente y los hace más cercanos. Aunque todo esto, dado que es una novela con muchos personajes, es un arma de doble filo.

La ambientación en Londres está muy bien conseguida, a pesar de que he echado en falta más escapadas turísticas por parte de los personajes, ya que lo que hacían estaba resumido en unos párrafos. Echaba en falta las sensaciones de algunos al ver por primera vez el Big Ben y otros edificios tan famosos.

A pesar de esta puesta en escena y esos personajes tan seductores, para mi gusto faltaba diálogo en esta novela. He de admitir que a veces me saltaba párrafos descriptivos (luego los acababa leyendo, obviamente) para pasar a la acción. Para mi gusto, un personaje debe mostrar cómo es mediante sus acciones, no explicarte cómo es. Con esto no quiero decir que los personajes no se mantengan fieles a lo que cuentan de ellos mismos (se ciñen a su personalidad perfectamente).

Como he mencionado antes, la abundancia de personajes es un arma de doble filo, y es que a lo largo de la novela me he sentido perdido con tantos puntos de vista, a pesar de que venían bien señalados y a que los maravillosos dibujos de Elena Pancorbo ayudaban a identificar a los personajes. A medida que avanzaba la historia se abrían tantas tramas secundarias que se me hacía imposible seguir el hilo de todas cambiando de escenario tan bruscamente de un lado para otro. Terminaba un capítulo súper interesante, pero para cuando llegaba de nuevo el turno de ese personaje, se me olvidaba qué le había ocurrido. Creo que por ello a lo largo del libro se puede ver un abandono progresivo de determinados personajes, con tramas mucho menos interesantes y que no aportan nada a la historia principal.

Pero para terminar, me gustaría hablar del final (OJO. ESTO NO va a contener spoilers). Y es que... ¡qué final! Si en algún momento el avance se os hace tedioso, seguid, porque este desenlace es lo más acelerado y lleno de acción que he visto, e hizo que mi opinión sobre el libro mejorase muchísimo. Desde la mitad aproximadamente nos van preparando poco a poco para este final tan impactante y que deja tantos cabos abiertos. He acabado deseando que llegue la segunda parte, Invierno en....



¡Muchas gracias por ver la reseña! Si os habéis leído el libro, ¿qué opináis? ¿Pensáis igual que yo, os gusto más u os gustó menos? Y si está en vuestra lista de pendientes, ¡leedlo rápido! Necesito personas para compartir mis sentimientos sobre el final. Dejadlo en los comentarios :3

Para los que queráis saber más de Andreo Rowling, aquí os dejo sus redes sociales y su canal:





Espero que os haya gustado esta entrada.

¡A volar!




domingo, 23 de octubre de 2016

Un nuevo comienzo


¡Hola!

Hoy vengo a hablar del futuro de éste blog.

Esto comenzó como una idea mía, que surgió a raíz de ver vídeos en youtube de booktubers y youtubers que recomendaban libros y películas. Yo también quería expresar mi opinión y compartirla, así que se me ocurrió crear este blog. Al principio, conté con la ayuda de otros seis administradores, y nos turnábamos para subir entradas. Pero con el tiempo empezamos a dejarlo, ya que algunos no podían subir, mientras que otros subían mucho, y estaba muy descompensado. Así que el blog "se cerró".

Pero hace poco tuve el placer de asistir a la Andalucía Reader Con, donde conocí a muchísimos bloggers y booktubers que me devolvieron las ganas de seguir con el blog, así que hablé con los antiguos admins para continuarlo yo solo, dieron luz verde y... ¡aquí estoy!

Intentaré subir entradas de forma constante, aunque todavía no fijaré un calendario ni un ritmo ya que sigo trasteando con las configuraciones de blogger y aprendiendo algunas cosas, pero subiré con regularidad.

¿Qué voy a subir?

Pues desde reseñas de libros (físicos, e intentaré que también de wattpad), reviews de películas y series, a noticias interesantes del mundo friki, reflexiones, entrevistas que pueda ir haciendo y crónicas de eventos a los que asista. Espero que lo disfrutéis, y bienvenidos a mi pequeño rincón de internet.


¡A volar!

Review "La chica del tren"





Nombre: La chica del tren

Fecha de estreno: 21 de octubre de 2016

Director: Tate Taylor


Reparto:
Rebecca Ferguson como Anna

Emily Blunt como Rachel
Haley Bennett como Megan

Justin Theroux como
Tom

Allison Janney como
Inspectora Riley
Luke Evans como Scott


Édgar Ramírez como Dr.
Kamal Abdic















Duración: 1h 53min

Sinopsis:
Rachel Watson (Emily Blunt) es una mujer recién divorciada, y con ciertos problemas con la bebida. Cada día, ella toma el tren para ir trabajar a Nueva York, y cada día el tren pasa por su antigua casa. En esa casa ahora vive su marido con su nueva esposa y su hijo. Para no ahogarse en sus propias penas, Rachel decide concentrarse en mirar a una pareja, Megan (Haley Bennett) y Scott Hipwell (Luke Evans), que viven unas casas más abajo de la que era la suya. Comienza entonces a crear en su cabeza una maravillosa vida de ensueño sobre esta familia aparentemente perfecta. 
Todo cambia cuando una mañana, desde la ventana del tren, Rachel es testigo de un impactante y desconcertante suceso, que la llena de rabia. Al día siguiente, se despierta con una resaca terrible, diversas heridas y contusiones, y no recuerda nada de la noche anterior. Además tiene la extraña sensación de que algo malo ha pasado. Poco después descubre en los informativos de televisión que Megan Hipwell ha desaparecido. Rachel se ve envuelta entonces en un misterioso caso, y trata de averiguar qué pasó con Megan, y qué fue exactamente lo que ella misma hizo la noche en que Megan desapareció.

(Tomada de SensaCine)




No han sido pocos los que han gritado a los cuatro vientos lo maravilloso que era el best-seller debut de Paula Hawkins, en el que se basa esta película. Todos los periódicos de renombre hablaban maravillas de él. Y yo... pues no lo he leído, así que hago esta review en función de lo visto en la gran pantalla.


La chica del tren cuenta una historia oscura, de pasados dramáticos que han marcado fuertemente la vida de los tres personajes principales: Rachel, Anna y Megan. Nada más empezar la película nos muestran la vida de cada una de ellas, y cómo están relacionadas (algunas de forma consciente, otras no tanto). A medida que avanza el largometraje, nos van dando pequeñas pinceladas de la historia de cada una de ellas, saltando del presente al pasado de una forma clara y fácil de entender, a pesar de que podamos sentirnos un poco perdidos al principio.



El primer punto que hizo que esta película me ganase fue, precisamente, sus personajes. En mi opinión los actores entran en el papel a la perfección, en especial Emily Blunt (Rachel), quien muestra una actuación que me encantó y me hizo cogerle cariño rápidamente. También quiero destacar a Haley Bennet (Megan), quien, a pesar de que al principio pensé que era la típica actriz de mirostroesdeporcelana, me terminó sorprendiendo, y bastante. Y junto a los personajes viene su evolución a lo largo de la historia, en concreto la de Rachel, la cual es perfectamente creíble y se introduce tan sutilmente que no te das cuenta de cuándo ha cambiado. (¿Cambia para bien o para mal? Id corriendo al cine a verla :P)

La trama, claro está, es algo muy fuerte en esta historia porque, ¿qué es una película de suspense sin sus momentos de tensión? Aunque al principio pueda parecer lenta, poco a poco las incógnitas que van surgiendo nos hacen querer más y más hasta llegar al gran sprint final, donde en la sala se podían oír ¡ohs! y ¡ahs! ahogados. La manera en la que nos dan la dosis justa de respuestas, la forma en la que nos enseñan el caramelo sin llegar a dárnoslo, está muy bien pensada. Esto te hace dudar entre si el culpable es un personaje u otro, a la vez que te interesa saber más de ellos como personas y no sólo como un elemento más en la historia.




A pesar de todo esto, la película, como todo en esta vida, tiene sus fallos. Para mi gusto, la actuación de la policía no ha sido creíble. Puedo entender que un inspector tenga una idea equivocada de lo ocurrido, o que tenga su propia teoría errónea, pero en esta película la policía no parece aceptar segundas opiniones y se obceca en una sola posibilidad, lo que chirría un poco.


Por otro lado, a pesar de que al principio resultan impactantes, los primeros planos se utilizan mucho y acaban cansando. Hacia la mitad de la película yo ya estaba harto de ver rostros 
llorando a dos centímetros de distancia. Está hecho así para darle más fuerza, pero si el espectador se aburre, deja de transmitir.



En definitiva, La chica del tren es un thriller que te mantendrá en tensión toda el tiempo, a pesar de su comienzo un poco confuso y lento para algunas personas, y que terminará sorprendiéndote. 










¡Espero que os haya servido! ¿Os habéis leído el libro o habéis visto ya la película? ¿Es una adaptación fiel? Dejadlo en los comentarios :3 Y, si todavía no habéis hecho ninguna de las dos cosas, ¿os llama la atención la historia?

¡A volar!


-Guille-




Una cosa más... (posible mini-spoiler)

Antes de terminar, me gustaría destacar algo más que estuve comentado con mis amigos al salir del cine. Esta película es de misterio, pero en toda historia de misterio, el caso a resolver es en el fondo una excusa para mostrar una realidad. En este caso, la realidad que muestra es algo de lo que deberíamos estar todos más concienciados: el maltrato emocional. Esto es algo que parece invisible y de lo que muchas veces no nos damos cuenta, y a lo que deberíamos prestar más atención.